La ruta que nadie olvida
120 kilómetros de carretera donde cada curva revela algo que no esperabas. No es un viaje, es una sucesión de momentos que se quedan.
Paradas que no están en Google Maps
Los miradores con letrero están llenos. Nosotros nos detenemos en los puntos que descubrimos después de años recorriendo esta ruta. No hay señales, pero hay vistas que te detienen.
Almuerzo en lodge junto al río Simpson
No comemos en un restaurante de carretera. El almuerzo es en un lodge local con ingredientes de la zona: cordero, trucha, verduras de huerto. La comida es parte de la experiencia.
Guía que cuenta historias, no solo nombres
Cualquiera puede decirte cómo se llama un cerro. Un buen guía te cuenta por qué los primeros colonos le pusieron ese nombre, qué pasó en ese valle y qué significa esa formación rocosa para quien nació aquí.
¿Cómo funciona?
Salida a las 8am desde Coyhaique
Partimos con café de por medio. Los primeros 40 minutos son de paisaje suave mientras salimos de la ciudad y entramos en el valle del río Simpson.
Paradas estratégicas cada 20-30 minutos
No hay largos tramos sin detenerse. Cada parada tiene un propósito: una foto, una caminata corta, una historia o simplemente un momento de silencio.
Almuerzo y regreso
Almorzamos en el lodge alrededor de las 13:30. El regreso es por el mismo camino pero con luz distinta. Llegada a Coyhaique a las 17:30.
Preguntas frecuentes
Aproximadamente 240 kilómetros ida y vuelta. Pero el tiempo en ruta es de unas 4 horas netas. El resto del día es para paradas, caminatas y almuerzo.
Sí, no hay caminatas exigentes ni altitud. Las paradas son cortas y accesibles. Ideal para familias con niños a partir de 6 años que toleran bien el auto.
La Carretera Austral bajo la lluvia tiene su propio encanto. Las quebradas se llenan de cascadas y los colores del bosque se intensifican. Solo cancelamos si hay alerta de aluvión.